Me olvidé de ir a cambiar mis regalos, de llamar al banco por la tarjeta que perdí, de retirar las cosas de la tintorería, de reunirme con mis compañeras, de comprar hojas para el libro, de avisarle a lucy que no venga a casa a las siete de la mañana, de los cumpleaños de dos personas y de ir a la cita con mi médico. Ni que tuviese mucho en que pensar, por dios...
Después de hacer este tipo de listas no puedo evitar preguntarme que demonios es lo que si hago.
martes, 21 de octubre de 2008
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